Equipo de Sanamidi · 18 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura

¿Qué test de ITS necesito? Guía para elegir según lo que te preocupa

Respuesta directa a qué test de ITS hacerse: qué incluye un panel completo, cuándo es fiable cada prueba tras un riesgo y cuándo no esperar al test y consultar ya.

Respuesta corta: si no tienes síntomas y quieres saber cómo estás tras una relación de riesgo, lo razonable es un panel que cubra las seis infecciones que más importan: VIH, sífilis, hepatitis B, hepatitis C, clamidia y gonorrea. Las cuatro primeras se miran en sangre; clamidia y gonorrea, en orina o en un frotis de la zona expuesta. Lo que decide si el resultado vale es el momento: cada prueba tiene su periodo ventana, y hacerla demasiado pronto puede dar un negativo que no significa nada.

Si tienes síntomas —escozor al orinar, secreción, una llaga, un bulto nuevo— la pregunta cambia: ya no es qué test elegir, sino que te vea un médico, porque a veces conviene tratar antes de tener el resultado. Y si el riesgo fue hace menos de 72 horas y pudo haber exposición al VIH, lo urgente no es ningún test: es acudir a urgencias a valorar la profilaxis postexposición.

Qué mira cada prueba

Clamidia y gonorrea son bacterias que con mucha frecuencia no dan síntomas, sobre todo en la garganta y en el recto. Se detectan con una PCR, una prueba muy sensible que busca el material genético de la bacteria en una muestra de orina o en un frotis. Un detalle que casi nadie cuenta: la orina solo informa de la uretra. Si hubo sexo oral o anal, la muestra que tiene sentido es la de esa zona; un negativo en orina no descarta una infección en la garganta.

VIH, sífilis y hepatitis B y C se miran en sangre. Para el VIH, las pruebas actuales buscan a la vez anticuerpos y una proteína del virus, lo que acorta la espera. Para la sífilis se combinan dos determinaciones que además distinguen una infección actual de una antigua ya tratada. En hepatitis B conviene saber de paso si estás vacunado: muchos hombres nacidos antes de los ochenta no lo están.

Hay pruebas que suenan pero no se piden de rutina. El herpes genital se diagnostica cuando hay lesiones, tomando una muestra de la propia llaga; un análisis de sangre sin síntomas suele confundir más de lo que aclara. Para el virus del papiloma humano no existe una prueba de cribado validada en hombres. Y otras infecciones, como la tricomona o el micoplasma genital, se buscan cuando hay síntomas que no encajan con lo anterior.

Cuándo hacerse cada test para que el resultado valga

El periodo ventana es el tiempo que pasa desde el contagio hasta que la prueba es capaz de detectarlo. Las cifras son orientativas y dependen de la técnica de cada laboratorio, pero sirven para no malgastar un test:

Clamidia y gonorrea: se estima que la PCR es fiable a partir de unas dos semanas. VIH: con las pruebas combinadas actuales, un negativo a las seis semanas se considera concluyente en la gran mayoría de los casos. Sífilis: entre seis y doce semanas. Hepatitis B y C: en torno a tres meses para descartarlas con seguridad.

En la práctica, muchos médicos proponen dos tiempos: un primer test a las dos o tres semanas, que ya informa de clamidia y gonorrea y da una primera lectura del resto, y un control de sangre hacia los tres meses para cerrar las infecciones con ventana más larga. Si en ese tiempo ha habido nuevos riesgos, el reloj vuelve a empezar para esa exposición.

Qué test según tu situación

Relación sin preservativo con una pareja nueva u ocasional, sin síntomas: panel completo en los tiempos anteriores, con muestra de garganta o recto si hubo sexo oral o anal. Es la situación más frecuente, y la que más se deja pasar porque «no noto nada».

Una pareja te avisa de que tiene una infección concreta: no esperes al periodo ventana para hablar con un médico. Ante el contacto con un caso confirmado es práctica habitual tratar sin esperar al resultado, y además conviene hacerse el panel entero, porque las infecciones van a menudo juntas.

Empiezas una relación estable y queréis dejar el preservativo: el panel completo los dos, pasado el periodo ventana de la última relación de riesgo de cada uno. Es un gesto de cuidado, no de desconfianza, y cada vez más normal.

Tienes parejas ocasionales con frecuencia: un chequeo periódico, que las guías sitúan entre cada tres y cada doce meses según la frecuencia y el tipo de prácticas. Y si es tu caso, merece la pena preguntar por la vacunación de las hepatitis A y B.

Tienes síntomas: consulta. Escozor, secreción, una úlcera que no duele, un ganglio inflamado en la ingle o molestias en un testículo piden que te vea un médico, no solo un kit. Algunas de estas situaciones necesitan exploración presencial.

Qué haremos en Sanamidi

El test de ITS de Sanamidi abre muy pronto. Funcionará como el resto del servicio: un cuestionario confidencial sobre tu situación, las fechas y las prácticas, que ya sirve para saber qué pruebas tienen sentido y cuándo hacerlas; un médico colegiado que valora el caso y pide el panel (VIH, sífilis, clamidia y gonorrea por PCR, hepatitis B y hepatitis C); un kit que llega en un paquete neutro para recoger la muestra en casa; y un laboratorio que la analiza.

Lo que cambia respecto a un kit de farmacia es quién lee el resultado. No recibirás un PDF frío: tu médico te lo explica en claro, y si hay que tratar, lo hace con receta electrónica para tu farmacia, fija el control de curación cuando la guía lo indica y te orienta para avisar a tus parejas recientes. Si algo necesita exploración física, te lo diremos y te orientaremos a consulta presencial.

El cuestionario es gratuito. El precio del test lo publicaremos cuando abra el servicio, y la regla es la de siempre: nunca cobramos por la receta ni la condicionamos a que te suscribas. Mientras tanto, si necesitas hacerte las pruebas ya, tu médico de cabecera o un centro de ITS de tu comunidad pueden hacértelas; en muchos, de forma gratuita y confidencial.

Preguntas frecuentes

¿Si no tengo síntomas, puedo estar tranquilo? No del todo. Se estima que una parte importante de las infecciones por clamidia y gonorrea en hombres, y la mayoría de las de garganta y recto, no dan ningún síntoma. Por eso el test existe: para ver lo que no avisa.

¿Un test negativo hecho a los pocos días sirve? Sirve de poco. Puede ser un falso negativo porque la infección aún no es detectable. Si te lo hiciste pronto, repítelo pasado el periodo ventana de cada infección.

¿Y si da positivo? La mayoría de las ITS se curan con un tratamiento corto, y las que no se curan se controlan hoy muy bien. Lo importante es tratarlo, avisar a tus parejas recientes para que también se hagan el test y evitar las relaciones hasta que el médico te lo indique. Algunas infecciones son de declaración obligatoria: es un trámite epidemiológico que hace el médico y que no tiene consecuencias para ti.

¿Tengo que decírselo a mi pareja? Sí, cuando hay un positivo es lo que corta la cadena y evita reinfectarte. El médico puede orientarte sobre cómo hacerlo con discreción.

Este artículo educa y no diagnostica. Los periodos ventana son orientativos y dependen de la prueba concreta; ante síntomas o una exposición reciente de riesgo, consulta con un médico.

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Este artículo es contenido educativo y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional sanitario. Si tienes un problema de salud, consulta a tu médico; si es urgente, llama al 112.