Equipo de Sanamidi · 17 de junio de 2026 · 5 min de lectura

Cómo se mide la testosterona (y por qué importa hacerlo bien)

Por la mañana, en ayunas y con una muestra bien tomada: medir la testosterona tiene truco. Te explicamos cómo funciona el test de sangre en casa y qué significa cada valor.

Medir la testosterona parece sencillo —un análisis de sangre— pero tiene tres matices que cambian el resultado: cuándo te la mides, qué se mide exactamente y con qué tipo de muestra. Entenderlos te ahorra sustos y repeticiones.

Por la mañana y en ayunas

La testosterona no es constante a lo largo del día: alcanza su máximo a primera hora de la mañana y va cayendo después. Por eso las guías médicas piden medirla antes de las 10-11 de la mañana y en ayunas. Un valor «bajo» medido a las seis de la tarde puede no significar nada.

Por el mismo motivo, un único valor bajo no basta para diagnosticar: las guías exigen confirmarlo con una segunda medición otro día. La testosterona tiene oscilaciones, y una decisión médica seria no se toma con un solo número.

Total, libre y SHBG: qué se mide

Lo habitual es empezar por la testosterona total. Pero parte de esa testosterona viaja «secuestrada» por una proteína transportadora (la SHBG) y no está disponible para el cuerpo. Por eso, cuando el valor total está en zona dudosa, el médico calcula también la testosterona libre —la que de verdad actúa— usando la SHBG y la albúmina.

Un buen estudio añade además otras piezas: LH y FSH (para saber si el origen del problema está en el testículo o en la hipófisis), prolactina, función tiroidea, y los marcadores de seguridad PSA y hematocrito. Es el cuadro completo el que permite decidir, no un número suelto.

Medirse en casa: cómo funciona y qué fiabilidad tiene

Hoy es posible tomar una muestra de sangre válida sin pasar por un centro de extracciones: los kits de recogida domiciliaria de nueva generación obtienen una muestra que el laboratorio procesa igual que una convencional. Recibes el kit en casa, tomas la muestra por la mañana siguiendo las instrucciones y la envías al laboratorio con el sobre incluido.

Lo que importa no es dónde se toma la muestra, sino que se tome bien (por la mañana, en ayunas) y que el resultado lo interprete un médico con el cuadro completo delante: tus valores, tus síntomas y tu historia. Un número suelto, sin contexto, no diagnostica nada.

Y la regla de siempre sigue vigente: un único valor bajo no basta. Si el resultado muestra señal, el médico decidirá si hace falta confirmar con una segunda medición u otras pruebas antes de valorar cualquier tratamiento.

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Este artículo es contenido educativo y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional sanitario. Si tienes un problema de salud, consulta a tu médico; si es urgente, llama al 112.